En junio de
1978 aparece el N.º cinco dedicado a historiar los campeonatos de billar en el
barrio.
Es una
historia muy particular
Los campeonatos
habían comenzado cinco años antes, en 1973, cuando la revista era solo una hoja
informativa para seguir las alternativas de los mismos
¿Por qué
particular?
Porque venían
jugadores de todos los barrios de la ciudad y algunos del Departamento, de San
Justo, Sn Cipriano, Las Achiras, Pronunciamiento, Herrera, Caseros, y tal vez
alguno que se me olvidado, llegaban de otras ciudades, Concordia, Federación y algunos
uruguayos tuvieron sus representantes
Todos a
jugar por pequeños trofeos, no había dinero de por medio, se entreveraban
grandes jugadores, algunos que algo entendían y otros que no sabían ni agarrar
el taco.
En aquel
tiempo, la calle Santa Teresita era de tierra, cuando llovía casi un pantano,
pero igual llegaban, en automóvil, en camión, motos bicicletas, a pie o de a
caballo, la cuestión era llegar.
Todos eran
iguales, y nadie menos preciaba a ninguno.
Por eso fue
la primera revista inclusiva, mucho antes que se hablara de inclusión.
Otros logros
más para la historia de la amistad.
Humor y memoria